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¿Para qué sirve un pulsioxímetro?

Es muy probable que lo hayas visto al acudir a visitar a una persona durante su ingreso en el hospital, o incluso que te lo hayan puesto alguna vez a ti mismo/a si has tenido que pasar por un postoperatorio. Y si no, seguro que lo has visto en alguna serie o película, normalmente enganchado al dedo de un paciente en el hospital. Pero… ¿sabes qué es y para qué sirve un pulsioxímetro?

Un pulsioxímetro es un dispositivo que se utiliza para medir el pulso o ritmo cardíaco y el nivel de saturación de oxígeno en sangre de manera no intrusiva. 

Pulsioxímetro de dedo: el oxímetro de pulso más utilizado

Si bien existen de varios tipos de pulsioxímetros (de sobremesa, de mano, de muñeca, portátiles, etc.), el pulsioxímetro de dedo es el más utilizado. Se trata de un aparato con un diseño en forma de pinza que, a pesar de su pequeño tamaño, es capaz de medir la frecuencia cardíaca y el oxígeno en sangre de manera rápida y eficiente 

Se le llama pulsioxímetro de dedo porque se engancha a un dedo de la mano o del pie, aunque también se puede colocar en el lóbulo de la oreja. No en vano, estas son las zonas más translúcidas del cuerpo y por lo tanto las más indicadas para realizar la medición.

Además de resultar bastante económico, su reducidas dimensiones y ligerísimo peso convierten al pulsioxímetro de dedo en una de las opciones más prácticas y cómodas para su uso doméstico y hospitalario

¿Cómo usar un pulsioxímetro de dedo?

Usar un pulsioxímetro de dedo es muy sencillo. Solo hay que seguir una serie de pautas básicas:

  1. Limpiar el dispositivo: antes de utilizarlo y, para asegurar la fiabilidad de su medición, es recomendable limpiar el aparato, sobre todo la parte de su sensor. Para ello bastará con un paño o incluso una servilleta.
  2. Limpiar el dedo y la uña: al igual que el dispositivo, el dedo y la uña también han de estar limpios y secos para garantizar que la medición se realiza correctamente. De hecho, la presencia de un esmalte de uñas podría alterar los valores originales.
  3. Permanecer en reposo 3-4 minutos antes: es muy importante permanecer en estado de repaso unos 3 o 4 minutos antes de usar el dispositivo. De lo contrario, los datos de ritmo cardíaco y saturación de oxígeno en sangre podrían verse alterados.
  4. Encender e introducir el dedo en la pinza: Una vez cumplido el sencillo ‘protocolo’ anterior, tan solo es necesario encender el dispositivo, introducir un dedo (o el lóbulo de la oreja) en la pinza y esperar (permaneciendo completamente quieto/a) unos 6-8 segundos para que el aparato mida los valores y los muestre en pantalla.
  5. Anotar los resultados: si utilizas el pulsioxímetro de manera regular, es recomendable anotar los resultados después de cada uso para así poder analizar su evolución a lo largo del tiempo.

Las pulsaciones por minuto normales en un adulto o niño mayor de 10 años pueden oscilar entre 50 y 100, mientras que el nivel de saturación de oxígeno en sangre debe situarse por encima del 95%. Un nivel por debajo del 90% se considera bajo y recibe el nombre de hipoxia.

¿En qué casos se debe usar un pulsioxímetro?

Cualquier persona adulta puede usar un pulsioxímetro para medir su pulso y saturación de oxígeno en sangre, ya que evidentemente es algo que nunca está de más. No obstante, es especialmente recomendable su uso regular en personas con problemas de respiración (neumonías, asma, insuficiencia cardíaca, etc.), mala circulación o anemia, que es conveniente que controlen estos con frecuencia.

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