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El día internacional de la lucha contra el cáncer de mama

El 19 de octubre de cada año se celebra a nivel mundial el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama. La creación de esta fecha tan señalada fue llevada a cabo por iniciativa de la OMS (Organización Mundial de la Salud), y plantea como objetivo recordar la importancia de la lucha contra el cáncer de mama en cualquier circunstancia, creando conciencia y promoviendo el acceso a las medidas de control, prevención, diagnóstico médico y tratamientos que sean adecuados y efectivos.

Este año 2020, recordar esta fecha y tener presente todo lo que implica cobra una especial importancia, dada la relevancia que tiene en nuestro día a día la enfermedad COVID19. Aunque el virus sea un problema que se debe resolver con urgencia y lo tengamos presente a diario, no debemos olvidar la lucha contra otras enfermedades, y es que en España cada año se diagnostican más de 33.000 cánceres de mama, según los datos de 2019 de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

La importancia de la prevención en la lucha contra la enfermedad

Aunque se trata de la primera causa de mortalidad por cáncer en mujeres en España, un diagnóstico temprano de la enfermedad aumenta notablemente las posibilidades de curación. De hecho, las probabilidades de superar la enfermedad si se detecta en su etapa inicial son cercanas al 100%.

Debido a esto, lo más importante en el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama es concienciar sobre la importancia de la prevención. En las distintas etapas de la vida de una mujer, las herramientas para prevenir un cáncer de mama pueden variar. Es recomendable que las mujeres acudan al ginecólogo al menos una vez al año, y que estas visitas comiencen cuando la mujer empiece a tener relaciones sexuales, o entre los 18 y los 20 años si anteriormente no se ha presentado ningún problema y no se han tenido relaciones. En estas visitas se realizan exploraciones de la mama llevadas a cabo por el profesional de la salud. Cuando la mujer supera los 40 años de edad, el médico además solicita la realización de una prueba llamada mamografía.

Según la AECC, gracias a las mamografías se pueden detectar anomalías hasta 2 años antes de que estas sean palpables en la exploración mamaria. La exploración, aunque la realiza el médico en las visitas a la consulta, la mujer se puede hacer una exploración mamaria por sí sola, siendo recomendable hacerse estas autoexploraciones una vez al mes a partir de los 20 años de edad. Un buen momento para realizarla es después de terminar la menstruación, ya que durante la misma puede haber inflamación o tensión mamaria que dificulta el proceso, y tras la regla, desparece. Si la autoexploración se realiza de forma periódica, es más fácil para la mujer detectar cualquier tipo de anomalía, pues conoce cuál es el aspecto y el tacto que presentan sus mamas con normalidad.

Factores de riesgo

Siguiendo esta serie de pautas, se incrementan exponencialmente las posibilidades de una detección precoz en caso de que la mujer desarrolle un cáncer de mama. Además de esto, existen algunos factores de riesgo que se pueden modificar en el día a día y que pueden ayudar a la prevención del desarrollo de esta enfermedad. Estos factores se conocen gracias a la investigación científica y están consensuados entre la comunidad médica.

Según la AECC, seguir una dieta con alto contenido en fibra de frutas y verduras y la realización de ejerciciodisminuyen el riesgo. Del modo contrario, algunos factores que aumentan el riesgo son el consumo de alcohol, la obesidad (especialmente en mujeres que ya han pasado la menopausia) y posiblemente también la alimentación con un alto nivel de grasas saturadas de origen animal, sobre todo en mujeres premenopáusicas. Aunque no se sabe con exactitud la cantidad de ejercicio necesario para que sea preventivo, se recomienda caminar a paso rápido durante al menos dos horas a la semana. Además de esto, hay factores que no se pueden evitar, que son los relacionados con la edad, la raza o la genética.

Factores inciertos y bulos

Existen también factores inciertos que sirven para alimentar todo tipo de bulos.  Se trata de factores que pueden o no influir en la aparición del cáncer de mama, pero de los que no hay estudios concluyentes que puedan confirmar o desmentir esta influencia. Algunos de estos factores son:

  • Consumo de tabaco. Pese a que sí hay una relación directa y demostrada en otros tipos de cáncer, como el cáncer de pulmón, no se han demostrado evidencias de su incidencia en el cáncer de mama.
  • Ingesta de cafeína. No hay ninguna relación demostrada entre el consumo de cafeína y esta enfermedad.
  • Desodorantes antitranspirantes. La base de la teoría que dice que los antitranspirantes pueden causar cáncer de mama es que muchos de estos utilizan el aluminio como ingrediente. No hay evidencias de esto, aunque las marcas cada vez ofrecen más alternativas sin aluminio.
  • Implantes mamarios. Aunque no están relacionados con la aparición de la enfermedad, sí que dificultan el trabajo de detección de anomalías en las mamografías.
  • Toma de antiinflamatorios de forma prolongada en el tiempo. No hay relación demostrada con el cáncer de mama, ni positiva ni negativa, al contrario que ocurre con el cáncer de colon, donde sí hay estudios científicos que respaldan que actúa como un protector.
  • Fitoestrógenos. La soja es un alimentos que contiene estrógenos muy débiles, y la alta ingesta de esta en las dietas de países orientales como China o Japón se ha relacionado en ocasiones con la prevención del cáncer de mama, ya que se trata de zonas geográficas con una baja incidencia de la enfermedad; pero lo cierto es que no hay evidencias científicas que lo respalden.
  • Golpes en los senos. Los traumatismos en la mama pueden producir hematomas que cuando se curan dejan una cicatriz que se puede apreciar en las mamografías, pero no quiere decir que causen cáncer, no dejan de ser una cicatriz.
  • Sujetadores con aros. La teoría de que los aros en los sujetadores pueden producir cáncer de mama viene del libro Dressedtokill, editado en 1995, en el que se afirmaba que llevarlos durante más de 12 horas al día hacía que se comprimieran los canales del sistema linfático, provocando una acumulación de toxinas. Esto fue desmentido por la American CancerSociety.
  • Al contrario de lo que mucha gente piensa, los hombres también pueden tener cáncer de mama, y aunque la incidencia de esta enfermedad es menor, si se detecta la presencia de algún problema, deben acudir al médico.

El mayor problema de los bulos es que muchas veces dan argumentos que pueden resultar creíbles, haciendo que se difundan con mucha rapidez. Por eso es muy importante consultar siempre fuentes fiables, especialmente en lo que respecta a la salud.

Como hemos visto, la prevención es lo más importante, así que, en resumen: hazte autoexploraciones regularmente, acude al ginecólogo al menos una vez al año y sigue todas sus recomendaciones. Si en algún momento detectas cualquier anomalía o molestia en los senos, visita al médico; y si tienes alguna duda, acude siempre a fuentes fiables, como la Asociación Española Contra el Cáncer.

 

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